
Nos refugiamos de la lluvia densa
debajo de la extensión madura de los flamboyanes
pero su osamenta larga
su hojerío reluciente
su floresta anaranjada
goteaban gordos dedos
que nos acariciaban la silueta
Aun así
afuera de su sombra
la lluvia era un pesado manojo frío
hermoso y oliente y abundante
y lleno de una luz que rebotaba terca
Seguimos caminando
un poco acelerados y un poco disfrutando el golpeteo
a mí se me iba la cabeza
recordando la silueta del viaje ya poniente:
el trance siempre vivo de la carretera
yo tratando de acabar algún ensayo
sobre un tractado viejo del dormir e despertar
que a ti siempre te daba algo de sueño
y tú soñando justamente en el asiento
contiguo un poco acurrucada
en mí un poco incómoda pero soñando
y yo intentando trabajar
pero cómo no mirarte así perdida
temblando de la boca y las pestañas
con las pálpebras limpísimas por dentro
boçezando tus bapores mas calientos & mas humjdos
y cruzarse con personas que jamás recordaremos
pero que tenían buena cara y ojos nítidos
y las películas terribles
que siempre es bueno pretender nunca haber visto
y el descenso
.....................y la espera
..................................y lo inquietante
del comienzo
A partir de ese momento conocimos
a gente que tatuaba con el alma
un recuerdo perdurable
y atascado de tersura
un alebrije cargado de jaranas
viento sabio acupuntor de historia vieja
y otros
y otros muchos
con algo de bondad inexplicable
y con unos brazos altos y refrescos //
Después aquella Noche
con su vértigo de sombras
con su cansada grupa de astros alejados por la luz que nos rodeaba
y un más allá de aves repetido en su belleza
y el mezcal con su violencia suave
llenando la garganta y el mareo
y tu voz que dominaba los oídos y las risas
y yo soñando de los pies para tenerte
algo borracho y completamente
poseído por un son sudoroso y ritmoardiente
y abrazando ya tu danza cautivante
atrapado en el aroma de los ritmos //
Despertados por la luz al día siguiente
y los otros ardorosos días
recorrimos un misterio que alcanzaba más allá de nuestros pálpitos:
Despiertos Algo Locos y Sombríos de Vez en Cuando
asistimos al misterio de la flora
y a pesar de lo evidente
quisimos abrazarnos al pochote
y ay su robustez
su piel como una hilera de volcanes diminutos
que hundían un poco su fileza en nuestra carne
y esas flores como silencios rosas
ocultando
una verdad que supimos siempre pero nunca pronunciamos
y luego ese edificio de la altura
que vino a recordarnos
nuestra real y diminuta trascendencia
qué libres pensé yo de ser tan chicos
y el aguacate y el almendro
y el divino terciopelo de los cuajinicuiles
y los altivos oaxes
raíz etimológica de ese teatro de lo vivo
en donde alguna vez tu vientre se hizo madre
como un árbol de hermosura incomprendida
para parir después un fruto aun no listo para el mundo //
Mitla con su piel garigoleada
como un mensaje mal cosido a nuestra mente
y luego Monte Albán
y "en unos ojos descubrir el cielo"
repetía
miándote mirar esa altiveza
ese templo de lo acústico y lo eterno
porque siempre en el sonido está eso otro //
el crujir desvencijado
de un maderamen
que iba rompiéndose
despacio
con nuestros lenguajes arrancándose los ojos
con una incomprensión que nunca
supimos cómo combatir
pero eso era otra cosa
tal vez algún presagio que no quisimos comprender
pero digo mujer balde de agua limpia
tu cara descubriendo la belleza
fue más que todo el lodo que nos dimos
tu cara trepada al mundo
dueña del valle y de las cataratas de los vientos
oliendo los azahares y los nísperos
mirando los magueyes pluriformes
mirando el barro hecho personas que se fueron
mirando el papel con sed de escriba
mirando a mujeres siempre tristes
mirando la belleza que cambiaste por poesía
bebiendo como tierra eso que afuera
nos unía por los ojos
y más adentro siempre
ahí donde la vida se construye y reconstruye
muy adentro en lo invisible de nosotros
con cadenas de algo siempre en movimiento como el polvo //
"por los bordes del agua"
por una escalera flamabunda que va siempre
hacia abajo
camino
el dolor como una luna irónica
alumbrando lo que quisiera siempre oculto
escupiendo mi silencio entre los charcos
recuerdo
vivo un poco del pasado para no morir de veras
por los bordes de esta historia
que ha llegado a convertirse
en algo que jamás imaginamos
aturdido hasta la más íntima sordera
me aferro a tu sombra sonrïendo
en una calle empinada y pedregosa
a esa tarde en que escondimos nuestra carne
para unir nuestro orgasmo y nuestra historia
en un grito que jamás imaginé apagado
"me voy me voy me voy pero me quedo
pero me voy desierto y sin arena"
lo miro todo inútilmente
con un gesto algo sórdido y terrible
con ademanes silenciosos lloro torpe
convencido de ser otro que no entiendo
y que detesto ocultamente
El sol empieza afuera su caída
tan igual al de allá lejos esas tardes
y por una desgracia amarga
Tan Distinto.