.....................................................PORQUE EL HOMBRE DESCUBRE EN SUS SILENCIOS
.........................................................QUE SU HERMOSO LENGUAJE SE LE AGOSTA

...........................................................................José Gorostiza



sábado 4 de julio de 2009

Oaxaca (junio 2009)



Nos refugiamos de la lluvia densa
debajo de la extensión madura de los flamboyanes

pero su osamenta larga
su hojerío reluciente
su floresta anaranjada
goteaban gordos dedos
que nos acariciaban la silueta

Aun así
afuera de su sombra
la lluvia era un pesado manojo frío
hermoso y oliente y abundante
y lleno de una luz que rebotaba terca

Seguimos caminando
un poco acelerados y un poco disfrutando el golpeteo

a mí se me iba la cabeza
recordando la silueta del viaje ya poniente:

el trance siempre vivo de la carretera
yo tratando de acabar algún ensayo
sobre un tractado viejo del dormir e despertar
que a ti siempre te daba algo de sueño
y tú soñando justamente en el asiento
contiguo un poco acurrucada
en mí un poco incómoda pero soñando
y yo intentando trabajar
pero cómo no mirarte así perdida
temblando de la boca y las pestañas
con las pálpebras limpísimas por dentro
boçezando tus bapores mas calientos & mas humjdos

y cruzarse con personas que jamás recordaremos
pero que tenían buena cara y ojos nítidos
y las películas terribles
que siempre es bueno pretender nunca haber visto

y el descenso
.....................y la espera
..................................y lo inquietante
del comienzo

A partir de ese momento conocimos
a gente que tatuaba con el alma
un recuerdo perdurable
y atascado de tersura

un alebrije cargado de jaranas
viento sabio acupuntor de historia vieja

y otros
y otros muchos
con algo de bondad inexplicable
y con unos brazos altos y refrescos //

Después aquella Noche
con su vértigo de sombras
con su cansada grupa de astros alejados por la luz que nos rodeaba
y un más allá de aves repetido en su belleza
y el mezcal con su violencia suave
llenando la garganta y el mareo
y tu voz que dominaba los oídos y las risas

y yo soñando de los pies para tenerte
algo borracho y completamente
poseído por un son sudoroso y ritmoardiente
y abrazando ya tu danza cautivante
atrapado en el aroma de los ritmos //

Despertados por la luz al día siguiente
y los otros ardorosos días
recorrimos un misterio que alcanzaba más allá de nuestros pálpitos:

Despiertos Algo Locos y Sombríos de Vez en Cuando
asistimos al misterio de la flora

y a pesar de lo evidente
quisimos abrazarnos al pochote
y ay su robustez
su piel como una hilera de volcanes diminutos
que hundían un poco su fileza en nuestra carne
y esas flores como silencios rosas
ocultando
una verdad que supimos siempre pero nunca pronunciamos

y luego ese edificio de la altura
que vino a recordarnos
nuestra real y diminuta trascendencia
qué libres pensé yo de ser tan chicos

y el aguacate y el almendro
y el divino terciopelo de los cuajinicuiles

y los altivos oaxes
raíz etimológica de ese teatro de lo vivo
en donde alguna vez tu vientre se hizo madre
como un árbol de hermosura incomprendida
para parir después un fruto aun no listo para el mundo //

Mitla con su piel garigoleada
como un mensaje mal cosido a nuestra mente
y luego Monte Albán
y "en unos ojos descubrir el cielo"
repetía
miándote mirar esa altiveza
ese templo de lo acústico y lo eterno
porque siempre en el sonido está eso otro //

el crujir desvencijado
de un maderamen
que iba rompiéndose
despacio
con nuestros lenguajes arrancándose los ojos
con una incomprensión que nunca
supimos cómo combatir

pero eso era otra cosa
tal vez algún presagio que no quisimos comprender

pero digo mujer balde de agua limpia
tu cara descubriendo la belleza
fue más que todo el lodo que nos dimos
tu cara trepada al mundo
dueña del valle y de las cataratas de los vientos
oliendo los azahares y los nísperos
mirando los magueyes pluriformes
mirando el barro hecho personas que se fueron
mirando el papel con sed de escriba
mirando a mujeres siempre tristes
mirando la belleza que cambiaste por poesía
bebiendo como tierra eso que afuera
nos unía por los ojos
y más adentro siempre
ahí donde la vida se construye y reconstruye
muy adentro en lo invisible de nosotros
con cadenas de algo siempre en movimiento como el polvo //

"por los bordes del agua"
por una escalera flamabunda que va siempre
hacia abajo
camino

el dolor como una luna irónica
alumbrando lo que quisiera siempre oculto
escupiendo mi silencio entre los charcos
recuerdo
vivo un poco del pasado para no morir de veras

por los bordes de esta historia
que ha llegado a convertirse
en algo que jamás imaginamos
aturdido hasta la más íntima sordera
me aferro a tu sombra sonrïendo
en una calle empinada y pedregosa
a esa tarde en que escondimos nuestra carne
para unir nuestro orgasmo y nuestra historia
en un grito que jamás imaginé apagado

"me voy me voy me voy pero me quedo
pero me voy desierto y sin arena"

lo miro todo inútilmente
con un gesto algo sórdido y terrible
con ademanes silenciosos lloro torpe
convencido de ser otro que no entiendo
y que detesto ocultamente

El sol empieza afuera su caída
tan igual al de allá lejos esas tardes

y por una desgracia amarga

Tan Distinto.


domingo 21 de junio de 2009


a mi padre.

Ay, hermano Miguel,
afuera ladra una luz gris.

Desde un vagón opaco
alentado por la lluvia y su constancia,
por su mirada de agua sucia
que prohíbe alzar el rostro y refrescarse,
he visto un horizonte
de ropa desteñida en los alambres,
de paredes agrietadas y en derrumbe,
de torres de almas
cayendo hasta rozar sus fundamentos.

Llegué con la mirada rota
aquí donde tu voz resuena.

Pero tu voz como una lámpara de aire,
como un arma de aire que levanta.



Acudimos al escenario
de lo fértil de tu vida:

Allí, donde en un cuarto a media luz
un hombre enamorado
con su semen escribía el verso largo de tu sangre
en los roncones tibios
de una mujer con su sombra de danza.

Allí, donde la niña que tú fuiste
en su fecundidad de mujer nueva
recibía un futuro
que no sabía cómo acariciar.

Tu cuerpo lo recuerda.
Sonríe caminando por las calles
donde tu historia comenzó a esculpirse;
se contrae, adolorido,
caminando el viejo barrio de curtidurías,
donde tu cuerpo se alistaba
para nutrir ese fruto de carne hermosa
que no pariste.

Y yo,
callado,
torpe,
te acaricio la sombra

muy despacio.

Lluvia

El tono del verdor que nos rodeaba
era una sed caliente y pesadísima.

La tendencia al crecimiento,
retraída y silenciosa,
imploraba con empeño
que el ciclo del hervor y la corriente
concluyera.

Por fin el cielo acupuntor regala su alma.

La herbura de tus ojos agradece
al igual que la tierra,
que aprendiendo el transmutar sordo del lodo,
reinstaura los caminos de lo fértil.

De mis ojos a los tuyos sube un gesto
como el aliento húmedo de afuera
y gritamos en silencio una sonrisa
igual de necesaria que la lluvia.

Oaxaca, Oaxaca.

martes 9 de junio de 2009

Fragmentos de un más allá de pájaros

           

lunes 8 de junio de 2009

Taller y lectura en Oaxaca.




para informes escribir a:

sábado 6 de junio de 2009

Más allá de pájaros

Mas en la médula de esta alegría,
no ocurre nada, no;
sólo un cándido sueño que recorre
las estaciones todas de su ruta
tan amorosamente
que no elude seguirla a sus infiernos.

José Gorostiza 

Del vórtice verdoso de tu vista,
como un pájaro redondo que se eleva,
veo salir mi propio rostro
mirarte como mira un sordomudo.

Veo mi rostro como fue
como ha venido siendo
desde la noche en que el hallazgo de tu nombre
se volvió un imán y una bandera.

Mi rostro metamórfico
que ha dejado caer sus plumas de agua
como queriendo ahogarse en su aleteo;
que ha explotado en su teluria
como un fósforo de sangre que revienta;
que poblado por la risa
se ha cubierto de caminos y de huellas.

Porque agarrados del aliento
hemos avanzado y avanzado
incluso dando vueltas
encima de la nada y sus barrancos.

Es por eso que esta tarde,
aleteando en su sudor liviano y fértil,
es un brindis ardoroso de sonido,

un más allá de plumas,
que esplende como un fuego atrincherado,

un convivo como un bulbo que ilumina
la unión de un par de voces
que en su henchido raigambre pajarean,

gritando con su hoguera:
"aquí hemos vivido"

miércoles 27 de mayo de 2009



Más allá de pájaros
Lectura de poesía
Anaïs Abreu / Emiliano Álvarez
Casa del Poeta (Bar Las Hormigas)
Álvaro Obregón 73, Col. Roma
5/06/09 
7 p.m.


sábado 23 de mayo de 2009

Desdémona

Me conquistó tu diferencia.

Tu piel como el calor del lodo,
como el presagio mortuorio de los barcos,
como el imperio del fuego, siempre sed,
como el recinto enmudecido de los peces.

Ay, negro hombre de manos negras,
y cómo iba a saber mi boca
que tu alma también se teñiría del luto de los cuervos.

Quisiera culpar a los hombres todos para no pensarte con tanta rabia
o culpar a tu raza y a tu otigen
pero es cierto que tú, y nadie más,
que no es asunto de tu hombría esta demencia,
que la negrura de tu cuerpo nada tiene que ver con este abismo.

Es la bestia depredante de los celos
con sus colmillos de metal que no distinguen
la carne en la que sacian su espesura.

Y no trates de excusarte,
lo vi todo con la prudencia obligada de la muerte.

Te digo que lo miré todo
que lo miró todo mi cuerpo
desparramado como una sombra rota,
o un trozo de carne retorciéndose en el fuego.

Vi el derrumbe del teatro sostenido en la mentira,
vi caer sobre tu rostro los fragmentos afilados del espejo,
te vi destilar muerte por los poros como un árbol medicinal talado por sí mismo,
vi caer sobre la cama las convulsiones de otros cuerpos,
enredados también en esta pasta de cristal y de humo hirviente,
sentí el beso con el que entrabas a los dominios del polvo
y quisiste tomarme de la mano
pero ese bulto muerto que alguna vez mezcló su color con tus diez dedos
ya no era para ti, sino para la tierra.

Y sentí también tu amor, no te lo niego.
El de un hombre con fantasmas en los ojos,
el del instinto más profundo y más perverso,
el de la carga de sangre de quien cae inerte sobre su propia estupidez.

Traté de perdonar y de entender,
pero tu violencia trozando mi respiro,
tus sentidos hechos lava y sombra hechos,
tu impiedad y su estridencia.

Traté de recordar por qué te amaba
pero ya no pude.


jueves 21 de mayo de 2009



La palabra difícil es a veces lo único restante,
como una esperanza mal cosida a una linterna.

Difícil que el rencor desaparezca.
Difícil que este suelo se levante.
Difícil que lo triste se evapore.

No obstante, siempre hay algo,
como tu piel, mujer, como tu piel.






Somos los que miran, desde una casa sin goteras,
cómo cae la lluvia sobre la gente sin resguardo;
los que tiemblan con la pólvora
que va sembrando fuego, casi siempre,
en lugares conocidos solamente por el nombre;
los que lloramos, con las manos limpias,
por las manos rencorosas de la siembra,
que ven arar su tiempo sin cosecha;
los que gritamos al partir el pan
por los dientes de otras bocas
aflojados de no hincarse en la comida.

Y qué hacer con estos ojos
que escuchan y que sufren,
testigos del granizo y de la sangre,
maniatados detrás de la impotencia.

Tal vez encontraremos
una forma de sembrar el equilibrio.

Mientras tanto,
bendigamos nuestra vida


domingo 17 de mayo de 2009

Ahí pa' que se den un quemón, un artículo, que salió en la jornada de hoy, sobre 6 poetas jóvenes mexicanos,  incluyendo a una de las personas que más admiro.