.....................................................PORQUE EL HOMBRE DESCUBRE EN SUS SILENCIOS
.........................................................QUE SU HERMOSO LENGUAJE SE LE AGOSTA

...........................................................................José Gorostiza



miércoles 4 de noviembre de 2009


Qué chistoso decía yo, y qué triste.

David Huerta

podría decir carajo, por ejemplo, cualquier objeto verbal que sacuda el enojo del aire líquido, como una piedra concéntrica,

decir refranes sobre la muerte de las reses,

citar el llanto de una mujer que se hizo fuego (Eneida, libro IV) para ser vista por quien partía abandonándola,

decir, podría decir, muertos el desengaño y la sorpresa, la iracunda secuela de los gritos, un puñado de excrecencias silogísticas

con el fin de desglosar el filo sutil pero terrible de las palabras dichas o entregadas al silencio.

y para qué

para qué decir que duermo con una doble salada fuente mojándome las sábanas,

que tengo una mujer (que nos tenemos) aislada en un lamento de nostalgia

porque dijo, buscando su respaldo, un haz de frases rotas

con el que hicieron un manojo de tormenta que sembraron con sus bocas en mi casa,

que llegado el punto, repetidas veces, en que creo que ya nada podría entristecernos,

siguen nuestros ojos, cuarteta jánica, con una cara hacia atrás, oliendo las cenizas de lo que fue y pudo seguir siendo,

y con la otra clavada en el presente y su olor un poco a mierda, y cómo mirar hacia el futuro en este tema, si las naves de su verse en el espejo

parecen haber sido quemadas de antemano.


para qué la rabia o el reclamo,

las pisadas de mis dedos en el camino articulado de mi lenguaje sucio de sal y sombra.

insistir en que lo diferente es la base del amor, de los fuegos de artificio, de tantas cosas,

para qué


si cuando uno no quiere abrir los tímpanos o desnudar los párpados,

puede, gota por gota, morirse el tiempo.



martes 6 de octubre de 2009

El mejor regalo


Una mujer dormida al lado

repleta de palabras en el vientre


sábado 3 de octubre de 2009

Ensayo 1

Para Anaïs


Hay fuerzas instintivas que, aparentemente, están más allá de lo que puede comprender el hombre. No hablo del hambre o de la sed, o de la urgencia para reproducirse.

Hablo de las rutas migratorias, por ejemplo,
de esas mariposas que, cuando yo era niño,
hacían que los coches en una carretera
tuvieran que ir despacio para no matarlas;

hablo de que antes, en no sé qué lugar,
se sabía que estaba a punto de acabar el invierno
porque del cielo empezaban
a llover sombras de aves blancas.

Sin duda la razón es el clima o la escasez de algo;
pero esos animales vuelven
(ya, tan sólo, en la palabra volver está el misterio)
al mismo punto.

Los salmones son peces anádromos.
Es decir: nacen y se reproducen en el mismo lugar (un río),
aunque pasen la mayor parte de su vida en el océano.

Los salmones vuelven,
nadan contra una fuerza, sin duda superior;
contra un mazo veloz de agua enrabiada
para dejar su especie, para dejar
otro pequeño futuro migratorio,
a que florezca.

El hombre tiene otras urgencias
pero también regresa
vuelve
a los que cree
caminos fértiles y húmedos
para dejar sus frutos.

Uno vive. Habita el tiempo.
Si acaso, piensa
y trabaja.

Pero hay veces en que uno debe decidir
si cortar un río a la mitad con nuestra fuerza
o seguir habitando lo apacible.

Una mujer puso un camino contra el agua
Y rasgándose
la boca
alcanzó a decir: "no estoy de acuerdo".

Murió su voz, debilitada,
pero después
floreció una nueva voz por sobre el río.

Más hermosa
y fuerte.


lunes 28 de septiembre de 2009

De Anaïs Abreu.

"la fragilidad de los seres más hermosos siempre está en la no/existencia:

la evaporación/el espejismo que habita lo inasible

sin embargo: te toco y permaneces."


(Muchas gracias por este regalo inmenso)



lunes 14 de septiembre de 2009

Lluvia



A mí me gusta
ver la lluvia,
pegar la cara en las ventanas
y escucharla, olerla,
y sentir su frío.

Incluso me gusta,
a veces,
empaparme
como hecho de pasto,
y correr
y resbalarme y manchar el lodo.

Yo sé que la lluvia
no quiere
ser hermosa,
que no fue,
al menos eso creo,
hecha por nadie,
más que por el sol y el agua,
y que ninguno de ellos
moldeó sus hilos
pensando en la belleza.

Es bella, sin embargo,
y más así, detrás de los cristales,
bajo techo,
o cayendo encima
cuando uno sabe
que llegará a casa
a quitarse los zapatos y las telas,
los dejará colgados,
y prenderá una lluvia artificial y cálida,
pequeña,
antes de seguir el tiempo.

Yo no sé qué dirá la gente que a diferencia mía
no tiene casa, o que tiene una casa frágil
habitada por los huecos y rednijas.
O qué dirá la gente que hace días nadaba en sus cocinas,
en sus calles, que abrazaba a sus niños contra el pecho, aferrados a una puerta,
mirando sus trastes hechos peces grises, su tele y demás máquinas
huyendo como troncos mutilados,
y autos, aballenados, golpeándose los unos a los otros.

Yo no sé si algún día la lluvia podrá ser
unánime, democrática, justa, equitativamente
amada, ni si algún día sabré yo
qué hacer con estas manos aplastadas,
impotentes, que pueden darse el lujo
de disfrutar la lluvia.

A pesar de todo,
seguiré pensándola bella,
con su violencia devastante,
pero bella.

martes 1 de septiembre de 2009

domingo 30 de agosto de 2009

Semillas para un himno nuevo

"tanto ruido y tanto grito: el pueblo unido jamás será vencido
leyendas y mitos que construimos para seguir creyendo en algo y levantarnos cada día
llevar a los niños al colegio/ buscar trabajo
/ buscar el pan de cada día
porque sabemos que dejar de creer sería la muerte y
algo /no ese mismo algo que compramos al vendedor ambulante/ un algo que no se come/ un algo que duerme en nuestra casa/ un algo que late como un zapatito en nuestro pecho: nos hace seguir vivos"

A. A. D'

(poema completo: aquí)


sábado 15 de agosto de 2009

Habla una bailarina


No es que sea ligera:

conozco mi volumen

y mi peso, domino

como una piedra bien lanzada que rebota

sobre el agua, mis contornos.


Lleno el aire.

Piso firme.

Respiro como el agua

evaporándose.


Soy, yo misma,

una vida más allá de lo vivible;

algo entre ritmo y carne

que florece.

para Anaïs.

lunes 10 de agosto de 2009

Curso de creación literaria para jóvenes

La creación (sobre todo la artística), dice Stendhart, "es el paso en el que determinada materia prima (sangre, saliva, semen; aliento, tacto, gusto) se transforma, por medio de la abstracción, en tinta, madera, mármol, pintura. Así, hecha cosa, regresa después, al combinarse, a su esencia de vida primordial, mas ahora en la obra del artista." Yo no sé nada de estas cosas. No sé si alguien sepa algo de estas cosas, siempre tan indefinibles y complejas. Sé que al escribir, lo que yo siento es estarme transformando en algo, en otra cosa, en un hilo de palabras que me encierra, o que encierra algo de mí; una especie de alquimia trascendente, como en ese poema de Sor Juana, en el que el corazón se hace llanto, y uno presencia, no sólo esa transmutación, sino que en el papel se eleva ese latir de agua de aquella mano que fue trazando el dibujo de las letras (esa otra, misteriosa, alquimia del sonido). Yo sólo sé que nunca he sido (o que siempre he tratado de no ser) alguno de esos hombres que esgrimen sus certezas, y que hace unas semanas, en una ciudad de niebla y de llovizna; de aguacero descarado y de calor; de viento frío y de murmullos, me encontré con otra gente que blandió su fuerza, y aumentó mi incertidumbre. Algunos, tan distintos, enseñando justo eso: que la gente puede ser tan diferente, tan otra cosa limpia o sucia, pero otra. Y quise ser más como algunos; y prometí jamás volverme como otros. Y, en fin, tantas bocas con las mismas inquietudes y pobrezas, tan sabios y sonrientes, tan chistosos. Y también hubo personas que sabían mucho más de todo esto, y que enfrente tuvieron cosas que decir para nosotros sobre esta angustia roja y esplendente que es la lengua hecha vida.

En fin, tan sólo eso, el roce con la respiración de otros, que de una u otra forma, hicieron con su rastro este calor del que surgen las dudas, luminosas, tambaleantes, completamente imprescindibles para eso que es la vida cotidiana, y que habrá de ser poema. 

Xalapa, julio 2009.



En el nuevo número del Periódico de Poesía de la UNAM apareció publicado un gran poema de una gran gran poeta. Espero lo visiten y les guste. (haga click aquí)


sábado 4 de julio de 2009

Oaxaca (junio 2009)



Nos refugiamos de la lluvia densa
debajo de la extensión madura de los flamboyanes

pero su osamenta larga
su hojerío reluciente
su floresta anaranjada
goteaban gordos dedos
que nos acariciaban la silueta

Aun así
afuera de su sombra
la lluvia era un pesado manojo frío
hermoso y oliente y abundante
y lleno de una luz que rebotaba terca

Seguimos caminando
un poco acelerados y un poco disfrutando el golpeteo

a mí se me iba la cabeza
recordando la silueta del viaje ya poniente:

el trance siempre vivo de la carretera
yo tratando de acabar algún ensayo
sobre un tractado viejo del dormir e despertar
que a ti siempre te daba algo de sueño
y tú soñando justamente en el asiento
contiguo un poco acurrucada
en mí un poco incómoda pero soñando
y yo intentando trabajar
pero cómo no mirarte así perdida
temblando de la boca y las pestañas
con las pálpebras limpísimas por dentro
boçezando tus bapores mas calientos & mas humjdos

y cruzarse con personas que jamás recordaremos
pero que tenían buena cara y ojos nítidos
y las películas terribles
que siempre es bueno pretender nunca haber visto

y el descenso
.....................y la espera
..................................y lo inquietante
del comienzo

A partir de ese momento conocimos
a gente que tatuaba con el alma
un recuerdo perdurable
y atascado de tersura

un alebrije cargado de jaranas
viento sabio acupuntor de historia vieja

y otros
y otros muchos
con algo de bondad inexplicable
y con unos brazos altos y refrescos //

Después aquella Noche
con su vértigo de sombras
con su cansada grupa de astros alejados por la luz que nos rodeaba
y un más allá de aves repetido en su belleza
y el mezcal con su violencia suave
llenando la garganta y el mareo
y tu voz que dominaba los oídos y las risas

y yo soñando de los pies para tenerte
algo borracho y completamente
poseído por un son sudoroso y ritmoardiente
y abrazando ya tu danza cautivante
atrapado en el aroma de los ritmos //

Despertados por la luz al día siguiente
y los otros ardorosos días
recorrimos un misterio que alcanzaba más allá de nuestros pálpitos:

Despiertos Algo Locos y Sombríos de Vez en Cuando
asistimos al misterio de la flora

y a pesar de lo evidente
quisimos abrazarnos al pochote
y ay su robustez
su piel como una hilera de volcanes diminutos
que hundían un poco su fileza en nuestra carne
y esas flores como silencios rosas
ocultando
una verdad que supimos siempre pero nunca pronunciamos

y luego ese edificio de la altura
que vino a recordarnos
nuestra real y diminuta trascendencia
qué libres pensé yo de ser tan chicos

y el aguacate y el almendro
y el divino terciopelo de los cuajinicuiles

y los altivos oaxes
raíz etimológica de ese teatro de lo vivo
en donde alguna vez tu vientre se hizo madre
como un árbol de hermosura incomprendida
para parir después un fruto aun no listo para el mundo //

Mitla con su piel garigoleada
como un mensaje mal cosido a nuestra mente
y luego Monte Albán
y "en unos ojos descubrir el cielo"
repetía
miándote mirar esa altiveza
ese templo de lo acústico y lo eterno
porque siempre en el sonido está eso otro //

el crujir desvencijado
de un maderamen
que iba rompiéndose
despacio
con nuestros lenguajes arrancándose los ojos
con una incomprensión que nunca
supimos cómo combatir

pero eso era otra cosa
tal vez algún presagio que no quisimos comprender

pero digo mujer balde de agua limpia
tu cara descubriendo la belleza
fue más que todo el lodo que nos dimos
tu cara trepada al mundo
dueña del valle y de las cataratas de los vientos
oliendo los azahares y los nísperos
mirando los magueyes pluriformes
mirando el barro hecho personas que se fueron
mirando el papel con sed de escriba
mirando a mujeres siempre tristes
mirando la belleza que cambiaste por poesía
bebiendo como tierra eso que afuera
nos unía por los ojos
y más adentro siempre
ahí donde la vida se construye y reconstruye
muy adentro en lo invisible de nosotros
con cadenas de algo siempre en movimiento como el polvo //

"por los bordes del agua"
por una escalera flamabunda que va siempre
hacia abajo
camino

el dolor como una luna irónica
alumbrando lo que quisiera siempre oculto
escupiendo mi silencio entre los charcos
recuerdo
vivo un poco del pasado para no morir de veras

por los bordes de esta historia
que ha llegado a convertirse
en algo que jamás imaginamos
aturdido hasta la más íntima sordera
me aferro a tu sombra sonrïendo
en una calle empinada y pedregosa
a esa tarde en que escondimos nuestra carne
para unir nuestro orgasmo y nuestra historia
en un grito que jamás imaginé apagado

"me voy me voy me voy pero me quedo
pero me voy desierto y sin arena"

lo miro todo inútilmente
con un gesto algo sórdido y terrible
con ademanes silenciosos lloro torpe
convencido de ser otro que no entiendo
y que detesto ocultamente

El sol empieza afuera su caída
tan igual al de allá lejos esas tardes

y por una desgracia amarga

Tan Distinto.


domingo 21 de junio de 2009


a mi padre.

Ay, hermano Miguel,
afuera ladra una luz gris.

Desde un vagón opaco
alentado por la lluvia y su constancia,
por su mirada de agua sucia
que prohíbe alzar el rostro y refrescarse,
he visto un horizonte
de ropa desteñida en los alambres,
de paredes agrietadas y en derrumbe,
de torres de almas
cayendo hasta rozar sus fundamentos.

Llegué con la mirada rota
aquí donde tu voz resuena.

Pero tu voz como una lámpara de aire,
como un arma de aire que levanta.